Rutas inéditas, parajes por descubrir, fotografías para conservar. A donde podamos llegar en un coche, les invitamos a viajar. Y también, libros para leer.

Renault Laguna: con 110 CV por Las Encartaciones y alrededores
Seis euros los adultos, tres euros los niños de 12 a 18 años y jubilados y tres euros los menores de 12 años. Son los precios de la entrada al Museo que en la que fue antigua torre de defensa del siglo XIII y es castillo de Concejuelo reúne una colección probablemente única en Europa de Rolls Royce.

Sólo es visitable los domingos y festivos estatales de 11,00 a 19,00 horas. En Rolls están presentes todas las décadas del siglo XX con sus modelos respectivos y dormitan desde un Allen Runabolt, un Silver Spur de 1990, un Silver Ghost Alpine Tagle de 1914, un Phantom IV de 1956. Y para no discriminar, algún otro especialísimo ejemplar no británico, como un Lamborghini Countach.

Entrada en el País Vasco

Las Encartaciones
Todo está en el territorio de Las Encartaciones, Vizcaya, que tiene en Sopuerta Museo en la que fue Casa de Juntas de Avellaneda. Las Encartaciones son una comarca, la parte occidental del antiguo señorío de Vizcaya.

Cerca, Balmaseda, la primera villa de Vizcaya, y no lejos el Museo de la Boina, que el textil también se trabajó por estos lares. Cerca, Lanestosa, en la que se arraciman palacios mezclados con casas populares (siempre con balcones corridos y floreados, siempre). Cerca de Lanestosa, un centro de interpretación del arte paleolítico europeo en una cueva natural.
Por la zona, mucho que ver.

Y cerca, Artzentales, con el parque natural de Armañón. En Carranza, la Cueva de Pozalagua, con sus excéntricas estalactitas.

Puertos variados para llegar a la mar canábrica3 años de garantía
A esta zona he llegado en un Renault Laguna, con pocos cientos de kilómetros en su haber, empujado por 110 CV que logra un motor diésel.

He venido por Burgos, luego la N-623, que va a Santander por el Puerto del Escudo; he franqueado el Portillo del Fresno (1.050 metros); he pasado el puerto de Estacas de Trueba, he subido al puerto de la Braguía (720 metros y un rebaño de ovejas que lo dominan) y he pasado por el puerto de Las Muñecas (410 metros, pero con curvas como tirabuzones, tanto en el lado cántabro como en el vasco, y en el que esos 410 metros hay que situarlos a menos de media docena de kilómetros en línea recta de la orilla de la mar). Y cororné también otra vez Orduña.

El motor estaba con pocos cientos de kilómetros en su carné de viajero, de modo que he tenido con él ciertos miramientos, ya saben: no mantener velocidades constantes, no forzarlo en el giro, y detallitos, como los de tratar de asentar pastillas y discos de freno.

Puerto de Las MuñecasUna vez fuera de la autovía, es fácil (obligado, diría mejor) modificar todas las variables de conducción por los trazados que les dejo enunciados.

Hablamos de un automóvil que mide 4,70 m. de largo, habilitado para cinco plazas, que ronda los 1.570 kilogramos de peso y aloja hasta 66 litros de gasóil en su depósito. El maletero cubica 508 dm3 o hasta 1.593 dm3 (en función de colocación de respaldos/asientos traseros). Se puede elegir con motores de gasolina de 140, 170 o 204 CV y en diésel con potencias de 110, 131, 150 o 178 CV. Las cajas de cambio, manuales de seis relaciones (automática en 204CV gasolina). Algo menos de 20.900 euros disponibles y se puede comprar un Laguna.

Nota: el Laguna lo garantiza Renault por 3 años o hasta 150.000 kilómetros; un detalle.

Ventana al mar
Las Encartaciones, esta zona a la que hemos llegado, tienen ventana al mar, faltaría más. Vamos a Muskiz, que con Ciérbena comparte titularidad de la playa de La Arena.

Reparando las redes, con mirones al lado

Por Muskiz estamos en la que fue zona minera y podremos saber cómo se trataba el hierro antes de que se alzasen los altos hornos (Ferrería de El Pobal). La ferrería conglomeraba un complejo con viviendas de los "ferrones" y el molino para moler maiz y trigo. El horno de pan y las huertas.
Y en Gallarta, el Museo de la Minería, que conserva documentos, máquinas y herramientas de antiguas explotaciones, con una colección de vagonetas. Y en Ortuella un variado patrimonio industrial histórico.

¿Cuántos CV necesitamos?

Está apenas estrenado el motor de este Laguna, pero en marcha no se percibe que sea diésel. La insonorización acumula comodidad en el viaje. Hay lógicas diferencias en las prestaciones de estos 110 CV si los comparamos con el dCi de 150 CV. Pero ¿necesitamos esos 150 CV? Porque parece que el desahogo de este motor es más que suficiente. Y creo que el mérito mayor lo tiene la caja de cambios. Ahora les digo.

Ovejas en el alto de la Braguía
Uno, a veces, se asombra de lo que se pueden exprimir tres días escasos si uno sabe abrir la curiosidad más allá del parabrisas del automóvil.

Ovejas cruzando, a su aire, la cima de La Braguía

Por ejemplo, en el alto de La Braguía, tras vencer la enredadera del asfalto y dar vista a un amplio valle en el que el sol anunciaba su hasta mañana lentamente. Justo en la giba del puerto, un rebaño de ovejas, sin líder ni rumbo, relamía las hierbas de las cunetas y pasaba de una a otra con la indolencia que añadía, a la suya propia, el calor de media tarde.
A seis kilómetros, cuesta abajo de aterrizaje en picado, Vega de Pas.

Seis velocidades
Un hombre nunca es un hombre/ hasta que dicen su nombre/ los labios de una mujer, escribió el poeta. Yo diría que un motor no es motor hasta que se acopla a una caja de cambios que le encaje. Porque al final, la potencia ha de pasar por ella antes de ser transmitida a las ruedas. Eso lo entienden muy bien los ciclistas.
Hay motores potentes que no rinde lo que se espera, como hay motores que parecen "pequeños" y se salvan (incluso en prestaciones) por una bien escalonada relación en las marchas.

El Laguna n el alto de La BraguíaSoy muy de automático y algunos lo saben. Pero en terrenos de montaña y con esta caja manual he recuperado el gusto de llevar siempre la carga que he querido insuflar al motor; disponer del freno motor que necesitaba; circular en las callejas de un pueblo a 50 km/hora en cuarta a 1.600 vueltas.
Eso sí, no a 1.500, que ahí el motor se queja un poco (si usted es sensible lo percibe, aunque recupere); pero desde las 1.600, oiga, una delicia: los pistones ligeritos pero descansados; las bielas con poco trabajo; el cigüeñal casi sin esfuerzos... y el Laguna tirando adelante.

Y con consumo más que razonable, pese a que le falta rodaje. El primer día, al llegar a una casa rural casi en el Alto de Las Muñecas, con medio millar de kilómetros acumulados en vueltas y revueltas, 5,4 litros de consumo. No me olvido de agradecer a las Michelin Energy lo que hayan hecho, que ya saben que "de bien nacidos...".

Pozalagua, única
Santuario de La EncinaLa Cueva de Pozalagua es única en el mundo, dicen.
Y lo explican/justifican debidamente, porque sus estalactitas, de composición cristalina, son excéntricas y se dedican a filigranear dibujos surrealistas en cualquier dirección.

Pues se descubrió, y por casualidad, hace poco, en el año 1957.
La duración de la vista ronda los 60 minutos y el horario de acceso varía según los meses del año, pero de promedio está entre las once de la mañana y las cinco o seis de la tarde.

Se la sitúo: a un par de kilómetros del Barrio de Ranero, en Karrantza Harana.

Con rueda de repuesto
Es menos largo (4,69 m.) que un C5, un Mondeo o un A4 y sus dimensiones le permiten maniobrar mejor. Un Mondeo necesita casi medio metro más para girar en redondo.

El acceso y arranque, por tarjeta y freno de estacionamiento automático. Se cierra solo cuando usted se va, transcurridos unos segundos (ideal para despistados). Dispone de climatizador bizona, luz de xenón (bajo, por cierto el cruce), control de presión de neumáticos y manos libres Bluetooth entre otros equipos.
Bien los asientos y muy bien los reposacabezas. El navegador y la radio se mandan con un botón central central.
Y la rueda de repuesto... es normal.

Pesquero en SanturceDejando atrás el salitre
Pobeña, Santurce, Portugalete, Guecho, Las Arenas...; un paseo entre el salitre y la luz difuminada en una mar durmiente.
La vuelta, con revueltas, pasando por el Santuario de La Encina, al que acudían los marineros, que llamaban al lugar el de la Birgen (con B) del Monte Negro; y lo hacían con gran devoción, dicen.
Y paso por Orduña, revoltijo de trabajos para arañar espacio al monte y colocar asfalto hasta coronar sus 900 metros.
Luego, cruzar el Ebro por la BU-525 para desembocar en el Desfiladero de Pancorbo.

Y final del viaje, con 1.236 kilómetros recorridos y las buenas sensaciones del Laguna, que "va de cine" con esos 110 CV (para una persona normal).

Óscar Montero

P.S. Dos detallitos:
1.- Los airbag laterales delanteros (de doble cámara y de dos fases diferentes de inflado) tienen dos sensores en las puertas y de este modo es más precisa la orden de disparo de los mismos.
2.- También hay dos tensores en los cinturones de seguridad delanteros (para tensión de torax y cintura, respectivamente). Estos cinturones, por cierto, van anclados al asiento y no a la carrocería, lo que redunda en una mejor colocación de los cinturones. También detrás, los cinturones llevan tensores de emergencia en las plazas laterales.
Y por supuesto, no faltan fijaciones Isofix para sillas de niños.

Tramo cuesta abajo/cuesta arriba del Puerto de Orduña. Abajo el valle y cerca, es un decir, la mar. Orduña limita Cantabria y el País Vasco

Tramo cuesta abajo/cuesta arriba del Puerto de Orduña. Abajo el valle
y cerca, es un decir, la mar. Orduña limita Cantabria y el País Vasco.

Atardecer desde la altura del Puerto de La Braguía, con un sol de agosto ya decaído que en el valle tonifica la villa de Vega de Pas

Atardecer desde la altura del Puerto de La Braguía, con un sol de
agosto ya decaído que en el valle tonifica la villa de Vega de Pas.

El Renault Laguna suma otro puerto de montaña más, en este caso el de Las Muñecas, que hace límite entre Cantabria y País Vasco

El Renault Laguna suma otro puerto de montaña más, en este caso
el de Las Muñecas, que hace límite entre Cantabria y País Vasco.



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Ford Kuga TDCI 163 Powershift: aplomo y poderío
Les cito cuevas: Coventosa y Cañuela, en Arredondo; Cueva del Agua y Cueva Fresca, en Soba; Cofiar, en Soba-Ruesga; la Cueva de Tocinos, en Ampuero; la Cullalvera y la de Covalanas, en Ramales; la de Mirón en Ramales; la del Valle, en Rasines.


Y no cito más, que son unas 4.000 las censadas en esta comarca del Alto Ansón, de las más de 9.000 cuevas cántabras en las que hay huella de asentamientos humanos prehistóricos.

La de Rasines, por cierto, tiene más de 60 kilómetros de galerías explorados. Hace guardia cerca un mamut de 3,20 metros de alto y 5,5 metros de largo.Y cerca, nace el río Silencio.
Si sucede, como esta atardecida, que el aire es tibio y el ánimo está dispuesto, es un trayecto corto y que reconforta.

La Mazorra redondea los 1.000 metrosLa ida
Les doy el itinerario: Madrid-Burgos, autovía (intempestivas obras que reducen a una la calzada en plena mitad de agosto y después, en Quintanaortuño, desvío por la CL-629, los 1.000 metros de altura del Puerto de La Mazorra, N-629 después y vista panorámica desde el alto del Puerto de los Tornos (920 metros), asfalto que se alinea luego y se deja caer hasta Colindres, aunque uno lo deja en Rasines.

El destino es la zona del Alto Asón.
En Rasines, uno deja el coche y a mil metros mal contados ya empieza el espectáculo.Rasines municipio linda con los de Ampuero al norte, Guriezo y Vizcaya por el este y Ramales por el sur. La zona estuvo habitada desde el paleolítico y fue cuna de canteros hábiles. El 15 de agosto hubo corrida de toros en su plaza cuadrada, una de los dos cuadradas que hay en España. Allí está la Ruta de las Minas y Caleros, el Parque paleolítico de la Cueva del Valle, el Museo de la Cantería y cerca, la iglesia de Udalla, con antecedentes -dicen- templarios. Mucho que ver.

Sobran CV
Viajo en un Ford Kuga turbodiésel automático Powershift de 163 CV. Digo Powershift para dejar claro que no es un cambio automático convencional, con convertidor de par y otras zarandajas del pasado; que la ingeniería ha avanzado y mucho.

Ford Kuga con cambio PowershiftUn cambio automático moderno, de doble embrague, con función secuencial.
Una función que uso bastante en este viaje de ida, que termina en Rasines con un consumo de 7,7 litros, contando la autovía y las carreteras que dejo citadas sucintamente.

Creo que el Kuga se mueve con suficiencia con el motor pequeño, el de 140 CV, aunque he anotado la suavidad con que trabaja esta versión de 163, que asoma el par casi en las 1.500 vueltas y empuja decididamente a la menor solicitud.

Para un eventual comprador es cuestión de ver diferencias de precio y de considerar si el peso a transportar y la orografía inclinan la balanza hacia esta versión más potente. En uno y otro caso, desde luego, con cambio Powershift, eso lo tengo claro.

Un día; mejor, dos
NIeblas de agosto, desgajadas, indolentesY en un día, mejor dos, están a un paso, desde Colindres a oriente, Laredo, Islares, Castro Urdiales y, ya en el País Vasco, Muskiz y Portugalete.

Mar siempre a un lateral del Kuga, que sigue fielmente el trazado siempre curvilíneo del asfalto para enlazar declives y lomas, valles y montañas.

Uno se empapa de salitre, de lejanías azuladas y horizontales, de nubes que se enredan y de nieblas mañaneras que lloriquean no se sabe qué deliciosas melancolías.
En esto del paisaje nunca hay diagnósticos fáciles y casi ninguno resulta ser certero.

La niebla, esperándonosEl Kuga de Ford es un SUV de tracción total (hay versión de tracción), eso ya lo conocen ustedes, que mide 4,44 metros de largo; es ancho (1,84) y crece hasta el 1,67 de altura.
El maletero, bien, con 410 litros, que pueden llegar a ser 1.405 dependiendo de cómo se usen/abatan los respaldos de los asientos traseros. Se abre el portón en dos partes.
Que es un SUV implica que los ángulos de ataque (21 grados) y salida (25 grados) no son para todo terreno drástico.
Este motor, silencioso, muy silencioso, eroga 163 CV a 3.750 vueltas y el par motor (340 Nm) sale en las 2.000 con valor de máximo. Es un bloque de cuatro cilindros, carrera larga (pistones de 85x88 milímetros) y 4 válvulas por cilindro.

La Sía, agosto, 11 grados
Coronando el Portillo de La SíaEl regreso, por el Collado del Asón (682 metros) buscando el Portillo de la Sía, que está oculto en alto por la niebla. De camino, un par de pueblecitos, uno con bar y muy buen café, que se anota pàra viajeros.
La carretera, en obras también, se retuerce como puede para no perder pie entre tanta complicación orográfica. Los puntos cardinales cambian de posición cada pocos metros con tantas revueltas.
La panorámica, a medida que el Kuga sube, es panorámica de despegue de avión, y arriba, en el alto, soplan vientos incontenidos que arremolinan la niebla de algodón espeso por las cimas y los barrancos.
La temperatura exterior es de 11 grados y la ventisca araña los ojos cuando uno sale del tibio, del doméstico interior del Kuga..

La Sía sube a los 1.200 metros y enlaza una carretera de mínimo orden con la BU-571, BU-572 luego y se acerca uno a Cuevas de Ojo Guareña y después, elegir o regreso por La Mazorra o por la N-623, que se enlaza en el Puerto de Carrales (1.020 metros).

Animado para turistas el paseo marítimo de Castro UrdialesConsumo
Los mil ciento y pocos kilómetros totales se cierran en el repostaje con un consumo promedio de 7,6 litros, que está bien teniendo en cuenta retención kilométrica en la autovía a y desde Burgos a Madrid (obras que dejan una sola calzada en pleno mes de agosto) y echando un ojo al mapa para comprobar desniveles, alturas y circulación por carreteras en las que sólo cabe un camión y no le de más vueltas, que dos coches no se pueden cruzar.

Tengo por cierto que esmerándose en la conducción, incluso aunque fuese este mismo recorrido, se puede bajar casi 1 litro el consumo. A costa de hacer menos paradas para ver el paisaje, para tomar un café, para hacer fotografías, para callejear una villa marinera, para descansar...

Notas del block
Los neumáticos, marcados 4x4, desaguan bien la lluvia del suelo y no son rumorosos. Con ventarrón, se percibe algún ruido aerodinámico a la altura de los retrovisores exteriores. La dirección está bien asistida. La visibilidad hacia atrás pierde algunas décimas, aunque hay ayuda al aparcamiento, cámara de video incluida.

Los reglajes de asiento, respaldo y volante valen para cualquier exigencia. Yo hubiera preferido asientos de tejido, no de piel (calefactables), pero esta versión viene así.
Frente al conductor, (el aranque es por botón) un display ofrece toda la información necesaria, aunque para variar datos del ordenador hay que usar la mano izquierda y mover una maneta bajo el volante. La superficie de barrido del limpiaparabrisas, buena.

La luz, bixenón, una comodidad de noche. La cobertura del salpicadero, mejor que la que usan algunas pomposas marcas autodenominadas premium. Como SUV que es, carece de control de descenso en pendientes, control que toma la caja automática no soltando la primera si la cuesta es pronunciada. Los frenos están a al altura de la potencia y del peso.

Es un turismo... crecidito
En carretera, el Kuga tiene comportamiento de turismo más alto que los turismos convencionales y me pareció muy ágil cuando se trataba de solventar curva tras curva en cuesta tras cuesta. Y hubo que resolver muchas curvas y cuestas en este viaje.

El Kuha, fuera del asfaltoComo han pasado bajo este Kuga muchos trazados y asfaltos de variado gramaje, anoto que en algunos, los peores, probablemente reducir la fase de expansión de los muelles hubiese sido positivo. Claro que de hacerlo así se habría roto el buen equilibrio que tiene el Kuga en este sentido cuando los asfaltos son más decentes.

Estos dilemas son los que tienen que resolver los ingenieros y probadores en las fases de puesta a punto para que luego el usuario se sienta cómodo.
Y a veces hay que transigir en un parámetro para mejorar otro.

Sólo en las orillas de una playa remota enfilé un camino terrero, embarrado por las aguas, y el Kuga se sintió tan a gusto, bien entendido que el coche espera del conductor que sepa por dónde puede ir y por dónde le está vedado circular. Quede constancia de los neumáticos que monta esta unidad del Kuga, unos Continental Contact 4x4 M+S V, en medidas 235/55 R17.

--- Hablamos de un SUV, oiga.

Óscar Montero

Datos técnicosKuga TDCI 163 CV Powershift
Motor: turbodiésel common rail
Potencia máx.: 163 CV (120 kW); a 3.750 rpm
Par máximo: 30,6 kgm (300,1 Nm); a 2.000 rpm
Cilindrada: 1.997 cm3
Velocidad máx.: 192 km/h
Tracción: total
Combustible: gasóil
Consumo medio: 6,8 l/100 km
Capacidad depósito: 68 lt
N° de plazas: 5
Dim. exteriores: 4.443 / 1.842 / 1.677 mm
Capacidad maletero: 410 / 1.405 lt
Radio de giro: 11,60 m
Peso en vacío: 1.672 kg


La Sía sube a los 1.200 metros y enlaza una carretera de mínimo orden
La Sía sube a los 1.200 metros y enlaza una carretera de mínimo orden.

El aire es tibio y el ánimo está dispuesto, en un trayecto agradable que reconforta
El aire es tibio y el ánimo está dispuesto, en un trayecto agradable que reconforta.


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