Más despacio, más rápido
Circulando más despacio se acorta el tiempo de un viaje, según un estudio británico, que naturalmente se refiere a la conducción por la izquierda, circunstancia que no hace al caso, en principio. Las observaciones se hicieron en una autopista inglesa, de la que dicen que es la más frecuentada de toda Europa.

Pues bien, los ingenieros que hicieron el análisis de la circulación se mostraron convencidos de lo siguiente: Circulando entre 50 y 60 millas por hora de velocidad, es decir, por debajo de las 70 millas por hora permitidas, se acortaba el tiempo de un viaje.

Vías rápidas (0 no)¿Cómo y por qué?
Dicen los ingenieros, en plan metáfora, que la circulación es algo así como un líquido en una tubería.

Es decir, que cualquier cambio en la densidad, en el movimiento del líquido, afecta a todos los vehículos que circulan por la carretera.

De modo que cuando un conductor frena en seco por el motivo que sea, resulta que su acción repercute en toda la hilera de coches que le siguen, que acabarán parando uno detrás de otro y provocando un atasco que si el coche que va delante circulase a menos velocidad seguramente se podría haber evitado.

Para ser justos hay que recordar que hace ya más de un cuarto de siglo que un ingeniero americano formuló unas ecuaciones que pretendían demostrar precisamente este fenómeno que acabo de describir. Lo que se demuestra con y sin ecuaciones es que muchos conductores no reaccionan adecuadamente y no llevan una velocidad dominable para evitar una retención gradualmente, sin brusquedades. Así se producen, con circulación densa, muchas paradas en el carril de la izquierda.

Más despacio, más rápido¿Por qué? Pues porque muchos conductores se dedican a adelantar pero lo hacen con una velocidad muy reducida.

Estos adelantadores lentos obligan a reducir la velocidad a los que vienen detrás, y también a los conductores que vienen adelantando pero a velocidad más elevada.
Pues  está el germen de otra retención en el carril de la izquierda.

En estos casos lo que ocurre, todos lo sabemos, es que el carril de la derecha de la derecha suele estar o vacío o casi vacío.


Evite cambios de carril
Bien, pues a lo que íbamos. En Gran Bretaña lo que se hizo como experimento en esta autopista fue reducir la velocidad máxima, variando en los paneles la señalización correspondiente, a 60 millas por hora cuando la densidad de circulación pasaba de los 1.600 vehículos por hora. Y cuando se pasaba de los 2.000 vehículos por hora todavía se reducía más la velocidad legal, hasta sólo las 50 millas por hora.

Circulación en autovía/autopista¿Qué se consiguió? Porque ese es el quid de la cuestión. El resultado fue acabar con los incentivos para realizar cambios de carril, ya que todos, en todos los carriles, iban en plan rebaño al mismo paso. Conseguir que no hubiese cambios de carril equivale a evitar movimientos repentinos que no se preavisan y que entorpecen la fluidez.

Además, las distancias de seguridad entre vehículos se reducen algo, porque lo que está claro es que los conductores miden la distancia más en tiempo que en espacio. Al ser menores las distancias de seguridad, es decir, al haber más unidades circulantes por kilómetro cuadrado de carretera resulta claro que cabe más coches en los mismos kilómetros de asfalto, puesto que circulan más juntos, ocupando menos espacio.

En Alemania también se realizaron algunas experiencias en este mismo sentido; y todos los indicios demuestran que se puede hace cambiar la actitud de los conductores cuando descubren que si le echan algo de paciencia al asunto llegarán antes a su destino.

Vivir para ver...

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El nuevo Focus arrastra un remolque en los AlpesA más altura, menos oxigeno
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Retener el calor
El equipo ha estado realizando pruebas con un Focus camuflado equipado con el nuevo motor de gasolina 1.6 EcoBoost de inyección directa y turbo. Mientras Bernd conducía, su colega Markus Polle monitorizaba con un portátil la temperatura ambiente, del aceite, y un sinfín de datos. En el asiento trasero, una docena de garrafas de plástico llenas de lastre simulaban un peso equivalente al de tres adultos. Tras la subida, y después de rodar exprimiendo duramente la mecánica del Focus en la carretera, Bernd detenía el coche en lo más alto del recorrido, apagaba el motor y extendía un deflector de viento alrededor del capó motor para atrapar el calor del interior del compartimiento. Es un sistema de retención del calor.

Ford Focus 2008"Buscábamos que el motor siguiera tan caliente como fuera posible. Subiendo controlamos cuidadosamente el sistema de refrigeración del motor, la temperatura del radiador, la temperatura del aceite del motor y en
el caso de los modelos automáticos, las temperaturas del aceite de transmisión"
, dice Bernd, y añade: "Existen más de 100 canales electrónicos a bordo que registran el comportamiento del coche. Eso es mucha información".
En el descenso, el test recayó en los frenos.

Con remolque
Otra de las pruebas consistió en realizar la ascensión arrastrando un pesado remolque de cuatro ruedas, manteniendo una velocidad constante de 30 km/h hasta la cima. A esa velocidad, hay poco flujo de aire a través del radiador, por lo que el sistema de refrigeración del motor debía afrontar un duro trabajo. Las pruebas con remolque son muy importantes, añade Bernd. A nivel del mar, en este coche y con este motor puedes remolcar 1.500 kg. Pero aquí arriba en este aire enrarecido el motor sufrirá. Llevamos el coche al límite para ver cuánto peso puede remolcar en subida y cómo responde el embrague con arrancadas en pendiente a gran altitud.

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